El viernes se cumplirá un mes sin televisión Municipal. Por lo que sea, no hubo tramitación anticipada antes de que terminara el contrato con el último y único adjudicatario hasta la fecha. Por lo que sea, el nuevo anuncio de licitación y los consiguientes pliegos administrativos y técnicos, junto con la memoria justificativa siguen sin aparecer en la Plataforma de Contratos del Sector Público (PLACSP). Alguien debiera dar una explicación y el primero el alcalde, pues es un servicio que depende directamente de él. Pero a estas alturas nada se puede esperar del regidor pues ejerce un control laxo y es incapaz de acelerar ningún proceso administrativo.

Ni eso, ni optar por la excepcionalidad de un contrato menor puente de servicios audiovisuales mientras se adjudica el principal y que hubiera permitido al menos transmitir los dos plenos celebrados hasta fecha, el del próximo lunes o cualquier otro extraordinario que se convoque, contando siempre con que para el pleno ordinario de noviembre esté ya operativa, algo que el grupo socialista considera improbable.

Ya a primeros de octubre el PSOE pidió abrir un expediente informativo a las personas que no hicieron bien su trabajo. Incluso para contar con tiempo suficiente, ante posibles reparos, el visto bueno a la supervisión contractual de los documentos y el asentimiento de intervención.

Que no haya televisión no es un tema baladí, es una auténtica barrera para obtener información por parte de la ciudadanía interesada en los temas de la ciudad, dificulta el trabajo a la profesión periodística de la ciudad, además de dificultar el mensaje de la oposición municipal.