Los socialistas valoran la respuesta de público y el trabajo de librerías y colectivos para estar presentes, pero consideran que la programación sigue demasiado condicionada por los mismos circuitos editoriales y culturales
El PSOE advierte de que la pluralidad no puede servir de excusa para “colar con dinero público” discursos que banalizan la violencia machista ni una feria cada vez más escorada hacia perfiles conservadores
El Grupo Socialista considera que la Feria del Libro de Badajoz ha vuelto a demostrar que la ciudad responde cuando hay actividad cultural en la calle. Durante diez días, el paseo de San Francisco ha tenido ambiente, presencia de centros educativos, firmas de autores y una implicación importante de librerías, lectores, familias y colectivos.
Los socialistas creen que la feria ha funcionado y ha tenido público, pero rebajan el tono triunfalista del equipo de gobierno del PP. A su juicio, esta edición no ha tenido el mismo efecto de atracción que la del pasado año y conviene valorar las cosas con más realismo. “No hace falta convertir cada edición en un supuesto récord histórico. Las ferias hay que analizarlas con normalidad, viendo lo que funciona y lo que necesita mejorar”, señalan.
La portavoz socialista, Silvia González Chaves, considera que “la Feria del Libro tiene cosas buenas, es evidente, pero también inercias que ya pesan demasiado”. Para el PSOE, la feria conserva fortalezas claras, pero también empieza a evidenciar cierto agotamiento en su modelo, con demasiada repetición de nombres, dinámicas y maneras de organizar que se mantienen prácticamente intactas edición tras edición y que dificultan ensanchar la feria, abrirla más y aprovechar todo el potencial cultural que tiene la ciudad hacia nuevos públicos, nuevas propuestas y otras formas de entender la programación cultural. Luis Landero y Lucía Solla han sido dos de los autores más vendidos en la feria y no han estado, mientras otros nombres acumulan ya tres ediciones consecutivas.
El PSOE considera además que la organización actual transmite una dependencia excesiva de determinados circuitos editoriales y mediáticos, con una feria claramente escorada hacia perfiles conservadores y demasiado apoyada en nombres, dinámicas y afinidades que se repiten año tras año y con muy poca capacidad para salirse de los mismos círculos de siempre.
“Cuando prácticamente todo se termina encargando fuera, la feria acaba pareciéndose más a quien la produce que a la ciudad que la paga”, sostienen los socialistas. A su juicio, el problema no es contar con apoyos externos, sino que el Ayuntamiento termine perdiendo capacidad propia para orientar culturalmente una cita tan importante.
En este contexto, el PSOE cree que la polémica generada este año alrededor de Juan Soto Ivars ha sido el ejemplo más evidente de esa deriva. Los socialistas consideran un error que una feria sostenida con dinero público termine dando espacio a discursos que cuestionan o banalizan la violencia machista. “Utilizar la pluralidad no puede servir de excusa para colar con dinero público determinados mensajes y posiciones ideológicas”, señalan.
El Grupo Socialista considera que el Ayuntamiento lleva años sin escuchar suficientemente a los libreros, pese a que muchas de las críticas y propuestas se repiten edición tras edición. Por ello, reclama introducir aire nuevo, abrir más la programación y aprovechar mucho mejor el potencial cultural y literario que tiene Badajoz.
Entre esas mejoras, el PSOE plantea dar más voz a las librerías en el diseño previo de la feria, reforzar monografías de autores, abrir espacio a literatura en portugués y explorar formatos menos previsibles que ayuden a ensanchar públicos. Y también cree necesario reforzar y dotar con más medios la programación infantil y familiar, tanto en contenidos como en horarios y actividades participativas, para que la feria piense más en crear nuevos lectores y lectoras y no solo en la agenda de presentaciones y firmas.
Foto: PSOE Badajoz.