Solo el 0,64% se destina a inversiones reales tras un desplome de más del 94% respecto a 2025, y se inflan cifras con recursos ajenos al presupuesto municipal

Silvia González: “No es estabilidad, es conformarse con gestionar sin mejorar la ciudad. Se gasta más para mantener lo mismo”

El Grupo Socialista advierte de que desde 2023 se repiten inversiones pendientes sin ejecutarse, de manera que lo que realmente se repite es el anuncio

El Grupo Municipal Socialista ha analizado los datos facilitados en sala de prensa por el equipo de gobierno sobre el presupuesto municipal de 2026, del que todavía no se ha facilitado la documentación completa a la oposición, y la conclusión es clara: lo que se ha presentado no es un proyecto de ciudad, es un ejercicio de maquillaje.

“Desde el PSOE se insiste en que no estamos ante un presupuesto de futuro. Este presupuesto pierde capacidad, y donde más se nota es en la inversión, de forma drástica. Presume de no subir impuestos, pero recauda más. Habla de inversiones que no están en el presupuesto y mantiene el gasto sin mejorar la ciudad. No hay proyecto. Hay una gestión que se limita a aguantar”, advierte Silvia González.

Porque el dato inicial puede sonar bien —150,5 millones de euros, prácticamente igual que el año anterior—, pero la realidad es otra. Mantener casi la misma cifra no es una buena noticia. Es perder capacidad. Así de simple. A partir de ahí, el discurso empieza a hacer aguas. Y sienta precedente, por primera vez este presupuesto no es “histórico”, no es superior al anterior.

Se insiste en que no se suben los impuestos. Pero los propios datos apuntan a otra cosa: bajan los ingresos externos, con una menor aportación por IVA de 3,6 millones de euros, mientras aumentan los ingresos directos, con 3,2 millones más por la tasa de basura, que ahora en 2026 se cobra durante todo el año. Es decir, menos recursos que vienen de fuera y más dinero que sale directamente del bolsillo de vecinos y vecinas. Y eso no es una interpretación, es un hecho.

Donde el presupuesto se retrata de verdad es en la inversión. Las cuentas recogen apenas 900.000 euros de inversiones reales. Un 0,64%. Es un dato muy difícil de maquillar: el Ayuntamiento, con su propio presupuesto, prácticamente no invierte en la ciudad. El contraste con el año anterior es muy significativo. En 2025, el anexo de inversiones contemplaba más de 16,8 millones de euros, sumando recursos ordinarios y enajenación de patrimonio. Hoy esa cifra se reduce a menos de un millón. Es decir, una caída superior al 94%. No es un ajuste. Es un desplome.

Hay otro elemento que agrava la situación: buena parte de las inversiones que se anuncian no son nuevas. Son actuaciones que ya aparecían en ejercicios anteriores y que siguen sin ejecutarse. Se arrastran las mismas partidas en 2023, 2024, 2025 y 2026. No hay renovación de proyectos ni impulso nuevo. Lo que se repite no es la inversión, es el anuncio.

Y aquí está el fondo del problema. Se habla de 12 millones en inversiones que no forman parte del presupuesto ordinario. Proceden de ingresos por ventas de suelo previstas en ejercicios anteriores y que no se llegaron a ejecutar en su momento, y de fondos externos, como los europeos (EDIL). Son recursos positivos para la ciudad, pero no pueden utilizarse para ocultar la escasa capacidad inversora propia del Ayuntamiento. Son una oportunidad. Pero no pueden convertirse en una coartada. Además, la portavoz socialista lamenta que ninguna de las propuestas de inversiones que hizo en octubre para este presupuesto se ha tenido en cuenta.

“Conviene decirlo sin rodeos: cuando uno va al presupuesto de verdad, la capacidad inversora propia del Ayuntamiento es mínima. Más del 79% del presupuesto se destina a gasto corriente, entre personal y bienes y servicios, y buena parte del incremento responde simplemente a la subida de costes, contratos o salarios. Se gasta más, sí. Pero para mantener lo mismo. Y así es muy difícil avanzar”, concluye la portavoz socialista, Silvia González.

Fotos: PSOE Badajoz.