El organismo estatal confirma que el silencio del Ayuntamiento equivale a dar la razón al PSOE y refuerza el derecho de la oposición a acceder a información clave para controlar al gobierno del PP

La resolución abre la puerta a conocer la situación real de la plantilla y posibles carencias en la Fundación Municipal de Deportes

El Consejo de Transparencia y Buen Gobierno ha dado la razón al Grupo Municipal Socialista y ha obligado al Ayuntamiento de Badajoz a facilitar información detallada sobre la plantilla de la Fundación Municipal de Deportes. No es una cuestión menor ni un trámite más: el consistorio simplemente no contestó en plazo a una solicitud registrada en abril de 2025.

Y ese silencio tiene consecuencias. La ley es clara: si no se responde en cinco días, el acceso a la información se entiende concedido. Es decir, el Ayuntamiento dejó pasar el tiempo y, aun así, tampoco ha entregado los datos ni ha defendido su postura ante el propio Consejo. Ni una alegación. Es obvio que al equipo de Gobierno de Gragera le disgusta la transparencia. Lo ocurrido refleja una forma de actuar poco compatible con la transparencia, con el talante democrático y la lealtad institucional.

No se está hablando de papeles sin importancia. Se pidió algo muy concreto: saber cuántas personas se han jubilado desde 2019, qué ha pasado con esas plazas, cuántas siguen sin cubrir, qué puestos están funcionando bajo mínimos y con cuántos efectivos cuenta hoy realmente la Fundación de Deportes. Información básica para entender si el servicio está bien dimensionado o si se está sosteniendo como se puede desde hace años.

Porque la pregunta de fondo es evidente: ¿hay menos personal del que debería haber? ¿Se están dejando vacantes sin cubrir? ¿Hay bajas que se alargan sin sustitución? Son cuestiones que afectan directamente al funcionamiento de las instalaciones deportivas y, por tanto, a quienes las utilizan cada día.

Desde el Grupo Socialista se insiste en que el problema ya no es solo la falta de respuesta, sino lo que esa falta de respuesta puede estar escondiendo. “Cuando se pide información básica y no se contesta, el problema no es lo que se pide, es lo que hay detrás”, señalan.

Ignacio Gragera tiene ahora diez días para entregar toda la documentación al PSOE: jubilaciones, situación de las plazas, incidencias que impidan el funcionamiento normal de los puestos y número actual de trabajadores, entre otros. A partir de ahí, se podrá hacer un análisis real de cómo ha evolucionado la plantilla en los últimos años.

El PSOE advierte de que no va a dejar el asunto en este punto. “Primero fue el silencio. Ahora toca ver los datos. Y si los datos confirman lo que ya se intuye (menos personal y peor organizado), alguien tendrá que dar explicaciones”, concluyen.

Foto: PSOE Badajoz (Archivo).