El alcalde evita cualquier autocrítica y no asume responsabilidades personales en su balance de gestión

Los socialistas advierten de que los problemas de barrios, servicios públicos y proyectos clave siguen sin resolverse

El PSOE reclama menos triunfalismo y más gestión real al frente del Ayuntamiento

El PSOE de Badajoz considera que el balance de 2025 presentado por el alcalde, Ignacio Gragera, responde más a un ejercicio de propaganda que a una evaluación honesta de la situación real de la ciudad. Frente al tono triunfalista del equipo de gobierno del PP, los socialistas recuerdan que muchos de los problemas estructurales de Badajoz siguen sin resolverse y que buena parte de los proyectos anunciados o bien vienen de atrás o continúan sin materializarse.

Para el PSOE, hablar de consenso cuando se gobierna con mayoría absoluta y se imponen decisiones clave sin un diálogo real con la oposición ni con la ciudadanía es, como mínimo, una simplificación interesada. La unanimidad en numerosos acuerdos responde en gran medida a expedientes administrativos o a proyectos donde se debe aplicar el sentido común y no a una política activa de acuerdos ni a una visión compartida y construida de ciudad.

Los socialistas critican, además, una forma de gobernar en la que el alcalde evita asumir responsabilidades en primera persona. En su balance, todo se está trabajando, todo está en marcha o todo depende de terceros, pero no hay ni una sola autocrítica ni el más mínimo reconocimiento de que muchas decisiones podían haberse gestionado mejor. El tiempo de cada proyecto es cuando toca, aunque acumulen retrasos colosales e indecentes.

En este sentido, la portavoz socialista, Silvia González, afirma que “un balance no puede ser un relato amable en el que nunca pasa nada y nadie es responsable. Gobernar también es dar la cara cuando las cosas no salen bien, especialmente en servicios e infraestructuras que son de todas y todos”.

En relación con los barrios y pedanías, el PSOE cuestiona que el mantenimiento ordinario se presente como una gran transformación urbana. A pesar de los anuncios reiterados, siguen existiendo zonas con carencias evidentes en servicios, movilidad, limpieza y espacios públicos, que no se resuelven con balances optimistas ni con cifras aisladas.

También en materia de parques y jardines, los socialistas recuerdan que las plantaciones puntuales no pueden ocultar la falta de una estrategia verde integral ni los problemas recurrentes de planificación y gestión. No basta con enumerar árboles plantados si no se afronta con seriedad el modelo de ciudad y el mantenimiento a medio y largo plazo. Lo cierto y verdad es que a todo se llega tarde, lo que denota el exiguo nivel de exigencia del PP.

Especialmente llamativo resulta el tono triunfalista del alcalde en Servicios Sociales, cuando la presión sobre los recursos municipales sigue creciendo y muchas familias continúan encontrando dificultades para acceder a ayudas con la agilidad necesaria. Incrementar partidas es positivo, pero insuficiente si no va acompañado de una gestión eficaz y de refuerzos reales.

En cuanto a los presupuestos municipales de 2026, el PSOE lamenta que el alcalde vuelva a instalarse en el papel de víctima de las circunstancias, sin ofrecer a la ciudad un proyecto económico claro, coherente y a tiempo. “No se puede gobernar instalándose permanentemente en la excusa ni presentando la provisionalidad como normalidad”, advierte Silvia González.

Los socialistas consideran, además, preocupante que asuntos sensibles como la Escuela de Artes y Oficios o la piscina de la margen derecha sigan acumulando retrasos, explicaciones técnicas y disculpas forzadas, sin que la ciudadanía vea avances reales ni una asunción clara de responsabilidades políticas, dos ejemplos de una forma de gobernar en la que, cuando los proyectos se complican, falta liderazgo, conocimiento de la administración y capacidad para ponerla realmente al servicio de la ciudadanía, evidenciando una gestión que cuestiona la eficacia del equipo de gobierno del PP y que no está a la altura de la confianza otorgada por la ciudadanía.

Desde el PSOE de Badajoz insisten en que la ciudad necesita menos autocomplacencia y más autocrítica, menos relatos cómodos y más responsabilidad.

Fotos: PSOE Badajoz.