La tarifa del agua volverá a subir un 5,62% tras el incremento del 58% aprobado en 2024 y el Ayuntamiento asumirá la compra de autobuses sin que se aclare su impacto en el contrato ni en el coste del servicio.
Para los socialistas no se puede modernizar la flota sin modernizar la gestión
Sandra Caballero advierte de que las cuentas de 2026 priorizan el gasto estructural y son poco expansivas
La portavoz socialista Silvia González ha cuestionado la tardanza del PP en presentar los presupuestos de 2026 que considera serán los último de esta legislatura. Ha reprochado la presentación que hicieron el alcalde y su concejal de Economía calificándola de “circo de tres pistas, eso sí que era un Circo Encantado”, criticando la mínima inversión prevista y que no tuvieran en cuenta ninguna de las propuestas del PSOE para este presupuesto por valor de 23,5 millones de euros.
Por su parte, la concejala Sandra Caballero y en relación con la cesión de siete autobuses a la concesionaria, afirma que “a simple vista puede parecer una buena noticia, pero hay una cuestión de fondo que no se está explicando. Si el Ayuntamiento asume la inversión y pone los autobuses, ¿en qué se traduce eso? ¿Se nota en el contrato? ¿Se nota en las frecuencias de las líneas? ¿Baja algo? Porque lo lógico sería que sí. Pero eso no aparece claro en el expediente. Además, el servicio sigue vinculado a un contrato del año 1987. Han pasado casi 40 años. No se puede modernizar la flota sin modernizar la gestión”. Desde el PSOE se apoya la incorporación de autobuses eléctricos, pero se considera necesario que el esfuerzo público tenga una traducción clara en el servicio y en el bolsillo de la ciudadanía.
En el caso del agua, se plantea una nueva subida del 5,62%, que se suma a incrementos muy importantes aprobados en los últimos años.
Y otra vez el argumento es el mismo: el restablecimiento del equilibrio económico de la concesión. Pero si cada pocos años hay que volver a revisar las tarifas, el problema no es puntual. Es el modelo. Porque aquí siempre se actúa igual: cuando hay un desajuste, se corrige por la vía más rápida, que es la tarifa. Es decir, trasladando el coste directamente a la ciudadanía.
Y no se recoge en el expediente una evaluación clara de si el servicio se está prestando en las mejores condiciones posibles, si los costes están ajustados o si el modelo de gestión es el adecuado. No puede ser que el equilibrio siempre se consiga subiendo el recibo.
En este contexto, el Grupo Socialista ha analizado los presupuestos correspondientes al ejercicio 2026, unas cuentas que ascienden a un presupuesto consolidado de “150 millones y medio” de euros y que, tras su revisión, define como unos presupuestos de inercia y falta de ambición.
Según ha explicado Sandra Caballero, no se trata de unas cuentas orientadas al impulso, la modernización o la transformación urbana, sino de un presupuesto de mera administración, pensado para que la maquinaria siga funcionando, pero sin capacidad real para resolver los problemas de la ciudad.
Los datos reflejan que el capítulo 1, destinado a gastos de personal, alcanza los 63,93 millones de euros y el capítulo 2, correspondiente a bienes y servicios corrientes, asciende a 73,09 millones. Frente a ello, las inversiones reales se sitúan en 1.244.615,90 euros, de los que 900.965 euros corresponden al presupuesto municipal.
En términos generales, el grueso del esfuerzo económico se destina a mantener lo existente, no a mejorar la ciudad. Esta misma dinámica se reproduce en los organismos autónomos y entes dependientes. La Fundación Municipal de Deportes cuenta con un presupuesto de 8.055.653,91 euros, en su mayoría procedentes de transferencias corrientes; el IMSS alcanza 7.583.233,98 euros y también presenta una fuerte dependencia de financiación externa; mientras que IFEBA, con 2.992.820,95 euros, recibe una aportación municipal que supone el 78% de su presupuesto. En conjunto, según el PSOE, apenas existe autonomía y la actividad se limita a gestionar la inercia. En este contexto, el Consorcio del Casco Antiguo dispone para 2026 de un presupuesto de 226.620 euros, financiado entre Ayuntamiento, Junta y Diputación, una cuantía que resulta claramente insuficiente para abordar la recuperación del Casco Antiguo.
Asimismo, se señalan ejemplos que evidencian la falta de planificación en la elaboración de las cuentas. El centro de protección animal, previsto ya en el anexo de inversiones de 2025 con una dotación de 450.000 euros, no se ejecutó ni se consolidó en el ejercicio siguiente, reapareciendo ahora sin una previsión clara en el presupuesto inicial. No se trata de una actuación nueva, sino de un proyecto que se anunció, no se hizo y vuelve a aparecer sin una planificación coherente.
Para Sandra Caballero, todo ello responde a un modelo de gestión basado en ajustes continuos, en el que proyectos que no se ejecutan o inversiones que no se consolidan terminan resolviéndose fuera del propio presupuesto. El resultado es una ciudad que no avanza al ritmo que necesita porque las cuentas no están pensadas para transformar, sino para ir resolviendo sobre la marcha.
Por ello, el PSOE considera que Badajoz necesita planificación, claridad y una forma distinta de gestionar los recursos públicos, ya que, en su opinión, el actual planteamiento presupuestario no permite avanzar ni transformar la ciudad.
Fotos: PSOE Badajoz