El portavoz socialista lamenta que el Defensor del Pueblo le haya vuelto a sacar los colores al Ayuntamiento de Badajoz hasta en cuatro ocasiones en su Informe Anual 2023 y que considere al consistorio pacense como una “administración no colaboradora”

Ricardo Cabezas ve lógicas las advertencias del Defensor del Pueblo, que algunas de ellas no se hubieran producido si el alcalde y su equipo escucharan más a la ciudadanía y a la propia oposición

El Defensor del Pueblo como Alto Comisionado de las Cortes Generales es el encargado de defender los derechos fundamentales y las libertades públicas de los ciudadanos mediante la supervisión de la actividad de las administraciones públicas españolas. Es algo que traslada después en su Informe Anual. En el de 2023 el Ayuntamiento de Badajoz aparece en al menos cuatro ocasiones (el que más de la región, tras la Junta de Extremadura). El Defensor del Pueblo incluye al consistorio pacense en el área de “Administración no colaboradora”, un hecho que se produce cuando el ayuntamiento no contesta al tercer requerimiento de petición de información. Ricardo Cabezas recuerda que entre las “anomalías” está que no responde en tiempo y forma a los recursos de la ciudadanía y a todas aquellas peticiones o solicitudes presentadas por escrito y registradas por los pacenses. Mención aparte merecen las Escuelas de Música en las que reclama buena organización. Casi nada.

ESCUELAS DE MÚSICA. El Defensor del Pueblo pide “que se establezcan las medidas oportunas para lograr una adecuada planificación de los recursos y servicios que resulten necesarios para garantizar, desde el inicio del curso académico, la prestación del servicio educativo en las Escuelas Municipales de Música de la ciudad de Badajoz”. Los profesionales de las Escuelas han venido luchando estos años como jabatos para que este servicio tenga la dotación y atención suficientes como para prestar un buen servicio y el Defensor del Pueblo les viene a dar la razón. Un empeño en el que no han estado solos y donde el grupo municipal socialista, con la concejala Silvia González y Ricardo Cabezas como portavoz, les ha apoyado con todo tipo de iniciativas, sabedores de que les amparaba la razón. Por cierto, lo último que piden los profesores es que no se interrumpan las clases de saxofón. Siempre en precario.

Además del caso flagrante de las Escuelas de Música, el Defensor del Pueblo advierte “que, de conformidad con las normas reguladoras del procedimiento administrativo, se cumpla por esa corporación local el deber legal de resolver expresamente en tiempo y forma los recursos administrativos interpuestos por los ciudadanos”. “Que la resolución expresa de las solicitudes y recursos planteados por los interesados constituye una garantía del ciudadano para el ejercicio de su defensa y facilita su control jurisdiccional”. Pero que… “esta ausencia de actividad administrativa, pues no ha sido hasta la intervención de esta institución cuando se ha contestado expresamente el recurso interpuesto, conlleva a que esa Administración local repare en que no queda a su arbitrio la expresa respuesta o no a las solicitudes formuladas por los ciudadanos”. Cabezas cree que estos “recordatorios” y “recomendaciones” del Defensor del Pueblo son graves y que se debieran poner todos los medios para que no se repitan. Por eso solicita al alcalde que tome nota y haga caso al Defensor del Pueblo y que tenga más en consideración al PSOE, que siempre ha exigido más transparencia y acceso a la información pública.