El tripartito reconoce ahora al PSOE que el uso de ozono fue un error “por su toxicidad y la falta de evidencia de eficacia”.

El programa de verificación de medidas contra el Covid, donde los negocios podían recibir visitas de técnicos para realizar comprobaciones, solo recibió 154 adhesiones y pasó de un coste de 5 euros por negocio a 117 euros.

El equipo de gobierno, en contestación al Grupo Socialista sobre la implantación de los sistemas de ozono anunciados en los autobuses urbanos, señala que “se inició el uso de los sistemas de ozono. No obstante, debido a recomendaciones sanitarias, dejó de utilizarse debido a su toxicidad y la falta de evidencia de eficacia”.

Hay que recordar que los concejales de Comercio y de Bomberos ofrecieron cañones de ozono en mayo pasado a Centros Comerciales Abiertos, que los siguen usando, ya en menor medida, y que en el PSOE dudan que se haga con el protocolo debido en todos los casos. Lo cierto es que si se ha llegado a la conclusión de que el ozono es tóxico y no está demostrada su eficacia, no se comprende que los cañones sigan en activo, aunque en retroceso. Los comerciantes de Menacho hace tiempo que eliminaron el cartel sobre el uso de ozono que repartió el Ayntamineto con su logo y lo han sustituido por uno propio donde no aparece el consistorio.

El tripartito ha tardado meses en reconocer el error y en el PSOE  lamentan que no hicieran caso a las recomendaciones ofrecidas el 30 de junio pasado por las concejalas socialistas, Rita Ortega y Ana Rufo, donde señalaron que “no hay ningún estudio que avale la eficacia del ozono contra el coronavirus y no está en la lista de productos autorizados por el Ministerio de Sanidad como virucida”. Por eso en el PSOE piden la retirada de los cañones de ozono pues no son garantía de nada.

EL PROGRAMA DE VERIFICACIÓN COVID FREE NO RECIBIÓ EL RESPALDO DE LAS EMPRESAS DE BADAJOZ. El alcalde lo vendió como una panacea que iban a copiar por toda España, pero lo cierto es que solo 154 empresas de 3.500 potenciales en la ciudad, diez de ellas se dieron luego de baja, se adhirieron a este programa. A finales de año se pagó a la empresa que hizo el proyecto y la posible verificación en los negocios, Auditoriza Diagnóstico de Sistemas, S.L.U., un total de 18.083 euros. Entregar el sello iba a suponer inicialmente cinco euros por negocio, pero ante tan poco interés empresarial, cada sello ha supuesto 117 euros a las arcas municipales. Es más, se ha evidenciado que la iniciativa hacía “agua” por todos los sitios y por ello no generó la confianza del empresariado. Ni copiaron en otras ciudades esta iniciativa, ni aquí tuvo un interés suficiente. Y ejemplo de ello es que nunca el tripartito hizo balance de este programa municipal que buscaba un compromiso de confiabilidad.

Ahora mismo, tanto el sello sobre ozono (“Establecimiento desinfectado”), como el de verificación (“Establecimiento seguro”), han desaparecido prácticamente de la entrada de todos los negocios.

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