En el PSOE lamentan que el alcalde pidiera voluntarios ante el coronavirus y ahora no sabe qué hacer con ellos.

Los socialistas señalan que esto se produce por ir de improvisación en improvisación y por una falta de madurez ante iniciativas solidarias que en otras ciudades llevan años consolidadas.

Nunca se ha incentivado el voluntariado desde el Ayuntamiento de Badajoz. Y curiosamente algunas ideas para implementarlo estaban en los diferentes programas electorales del PP, el papel lo aguanta todo, pero que nunca salieron adelante. A estas alturas los únicos verdaderos voluntarios y voluntarias son los de Protección Civil.

EL ALCALDE SE RECTIFICA E IMPROVISA. El 18 de marzo pasado el alcalde dijo:  “El voluntariado es muy complicado a priori porque está claro que lo que le hemos pedido a la gente es que excepto en situaciones de extrema necesidad no se puede salir a la calle, articular el voluntariado ahora mismo es muy complicado”. Pero cinco días después, el 23 de marzo, ante ofrecimientos de la ciudadanía se rectifica, cambia de opinión y asegura que “es una magnífica idea canalizar toda esta ayuda, toda esta voluntad de solidaridad poderlo canalizar a través de ese formulario, lo podamos tener ordenado y a partir de ahí lo podamos distribuir entre aquellos colectivos o servicios municipales que puedan necesitarlo”. El 25 de marzo nos dijo que se habían apuntado rellenando un formulario 150 personas y seis empresas. El día 30 de marzo ya se habían apuntado 250 voluntarios y 16 empresas. Desde hace 24 días no se refiere a estos voluntarios en sus Aló Alcalde.

VOLUNTARIOS, INVOLUNTARIAMENTE SIN DESTINO. Lo cierto y verdad es que esos voluntarios no han podido ejercer. Nunca el ayuntamiento demostró un especial interés por el voluntariado (ni por la participación ciudadana, ni por la transparencia…). Ahora, ante una situación como la que vivimos, la gente quiere implicarse y ofrecerse, pero su ayuntamiento no está preparado ni tiene medios para poner en marcha las recepciones de un formulario, entre otras cosas, porque a los voluntarios hay que entrevistarlos presencialmente (para conocer su perfil y canalizar su disposición al mejor destino), implementar un sistema de funcionamiento reconocible por todos, y hacerles un seguro ante posibles contratiempos y accidentes. Es más, en el formulario por las habilidades del inscrito hablan de hacer recados, imprimir en 3D, donar comida o aparatos, comunicar o enseñar online, cuando se debiera hablar más de ámbitos (colectivos en riesgos de exclusión, salud y servicios sanitarios, mayores, personas con diversidad funcional), además de concretar funciones. Tampoco le consta al Grupo Socialista que los datos de esos más de 250 voluntarios se hayan cedido a las entidades colaboradoras y qué entienden por tales en el consistorio. Esta posible cesión de datos ya desveló desde el inicio las pocas ganas de gestión de este capital humano.

HAY UNA NECESIDAD DE VOLUNTARIOS. En otros ayuntamientos hay una red de voluntariado y cooperación desde hace muchos años, aquí se ha querido hacer de aquella manera en plena pandemia con la ocurrencia insuficiente de rellenar un formulario. Ahí están como ejemplo los voluntarios de Suerte de Saavedra, que se han ganado el respeto de la barriada y de la ciudad y que entre otras cosas reparten alimentos

Una enseñanza de esta situación de alerta por COVID-19 es la necesidad de un Plan Municipal de Voluntariado que será el motor  de actividades de fomento, promoción y sensibilización de voluntariado en distintos ámbitos y campos de actuación.