Solo por avaricia crematística de los propios interesados y del equipo de gobierno al completo se mantiene esta anomalía que no tiene precedentes y donde el alcalde es el principal responsable.

Fragoso sigue sin hacer públicos los informes de los técnicos municipales sobre la expulsión del concejal de Vox, unos técnicos municipales a los que recurre en otras ocasiones menos en esta.

El próximo lunes se cumplen dos meses desde que Vox expulsara a su concejal de la formación y diera por finiquitado su grupo municipal en el consistorio. El asesor y el secretario del que fuera grupo de Vox, junto con la figura de este que ya no existe, por decisión del propio partido político, han cobrado indebidamente en estos dos meses un total de 9.800 euros que el PSOE pedirá que vuelvan a las arcas municipales, como ya anunció y solo está a la espera de tener en sus manos el pago en firme correspondiente. Un dinero que viene bien ahora para cubrir las nuevas necesidades por el COVID-19 como ayuda a familias vulnerables.

Son las instrucciones que ha dado el alcalde, que todo siga igual, desatendiendo al partido de Vox en su renuncia a tener representación en el ayuntamiento y a la valoración de los técnicos municipales, que el PSOE da por contraria al quietismo egoísta y de conveniencia del alcalde.

Desde el 27 de febrero el ex edil de Vox y antes en el partido neonazi Democracia Nacional, viene haciendo el ridículo mencionando un recurso propio a esa decisión de expulsión que Vox da por concluida y de ahí que no considere que está en tramitación ni que sus plazos expiren. Alejandro Vélez quiere seguir en un partido que no le quiere solo por avaricia económica, por mantener sus 4.200 euros de sueldo, y por hacer de mantenedor de un equipo de gobierno y de un alcalde que rehuye la nueva realidad ya que supondría reducir prebendas a los tres exVox, dos de ellos antes exPP, y hacer que el concejal de Limpieza se enfade, monte en cólera y convierta el Ayuntamiento de Badajoz en un sainete.