Reclama un trato igualitario para que pueda desarrollar sus actividades la Asociación de Vecinos de Huerta Rosales en una sede alquilada por el Ayuntamiento que no termina de conceder.

Tras una visita la semana pasada al barrio de Huerta Rosales, el portavoz socialista Ricardo Cabezas ha comparecido hoy en rueda de prensa con la presidenta de la Asociación de Vecinos, Mª Nieves Nestares, junto al local que quieren usar como sede. Cabezas lamenta que, tras 18 años de actividad asociativa en el barrio, sigan sin tener una sede.

El líder socialista ha recordado que el Ayuntamiento alquila locales para asociaciones de vecinos, algunas de ellas con más de mil euros mensuales. En este sentido ha puesto de relieve que el año pasado el Grupo Socialista presentó una moción reclamando un local para esta asociación vecinal, que recibió el apoyo mayoritario, y que sigan negándosela pues lo considera injusto. El edil socialista lamenta que el equipo Frankenstein no deje a los vecinos trabajar por su barrio y que el alcalde provoque y confunda en sus manifestaciones por no conocer la realidad de la ciudad en vez de solucionar los problemas.

Cabezas ha reconocido el trabajo altruista y desinteresado de este colectivo por que “cuando las asociaciones de vecinos funcionan, están bien organizadas, tiene que ser una tranquilidad para el equipo de gobierno pues, ¿quién mejor que ellos para trasladarles los problemas del barrio?” Estos vecinos fueron los que la semana pasada le trasladaron las necesidades de reparación de calles, de un alquitranado mejor, de baldosas sueltas, necesidad de señalización horizontal, alcorques sin árboles, raíces que levantan acerado, hasta cinco tipos de papeleras…

HUERTA ROSALES, IGNORADA. Por su parte, la presidenta del colectivo vecinal de Huerta Rosales, Mª Nieves Nestares, ha manifestado que ellos solo quieren el bien para Huerta Rosales, ha calificado a sus vecinos como ejemplares con el entorno, pero que “están totalmente abandonados por el equipo municipal, sentimos hacer esta crítica, pero es así”. Asegura que estarían encantados de colaborar con el Ayuntamiento para todo, ser nexo de unión entre vecinos y Consistorio, pero que hasta ahora no ha sido posible. Dice que no hay dónde reunirse, no hay nada para mayores, nada para niños… “Mi casa es la sede de la asociación de vecinos”, manifiesta la presidenta. Ruega que se le eche una mano y reivindica el bien que hacen por el barrio y la ciudad y considera que no hay motivos para negarles un local, que no hay rechazo concreto a las propuestas presentadas, que están en revisión continua por los técnicos.

El último local que han propuesto está en el centro comercial de la barriada y tiene 300 metros cuadrados, sin necesidad de reformar. Un lugar idóneo para las actividades que demandan los vecinos, que esperan una respuesta sobre su alquiler, al igual que la primera visita del edil de Participación Ciudadana.

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